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La crisis climática es un fenómeno que afecta a todas las dimensiones de la vida. Y en la era de la información, los medios de comunicación no solo describen la realidad, sino que contribuyen a la construcción de un sentido común donde se definen las prioridades, se interpretan los riesgos y se articulan las soluciones. La forma en que narramos la urgencia de esta crisis determina, también, nuestra capacidad de respuesta como humanidad.
Sin embargo, este rol crucial se desempeña hoy en un escenario hostil. Vivimos una era donde florece la desinformación que entorpece la acción climática, donde líderes políticos reflotan un negacionismo que no termina de morir, y donde el periodismo enfrenta su propia tormenta: medios son cerrados, equipos se reducen, periodistas son despedidos. En este contexto de precariedad y ruido, contar con una aproximación basada en evidencia sobre cómo se está informando en Chile es un insumo clave para la resistencia y la mejora continua.
Durante el último año, estuvimos analizando las noticias de cuatro medios de comunicación de Chile (La Tercera, BioBioChile, El Mostrador y Araucanía Noticias), buscando responder cómo es la cobertura del cambio climático. Es un esfuerzo permanente de nuestra parte, realizado en 2022 en torno a la transición energética en 6 países, en 2023 respecto a la COP27 y en 2025 sobre la desinformación en transición energética en 8 países.
Lo que encontramos es una paradoja preocupante: ninguna de las piezas analizadas definió explícitamente qué es el cambio climático. Si bien un 41% de las notas menciona sus causas, apenas un 23% respalda esa afirmación con fuentes científicas, un rigor concentrado casi exclusivamente en La Tercera. La paradoja se agudiza al notar que dicho medio cerró recientemente la sección Qué Pasa, que concentraba gran parte de ese periodismo basado en evidencia.
Si seguimos entrando en los datos, nos encontramos con cosas interesantes. La mención explícita del cambio climático, crisis climática o calentamiento global aparece con fuerza en eventos políticos e institucionales (COP27, Ley Marco de Cambio Climático, Acuerdo de Escazú), pero está completamente ausente en la cobertura de aluviones y es muy baja en incendios forestales.
El informe “Entre líneas y encuadres: el cambio climático en la prensa chilena” nace con la vocación de tender puentes. Tradicionalmente, el análisis de medios ha quedado relegado a la discusión académica, lejos de las salas de redacción y de la acción ciudadana. Este reporte busca cerrar esas brechas. Para la academia, este reporte ofrece evidencia empírica sobre coberturas climáticas en Chile, contribuyendo a llenar un vacío en la literatura sobre el campo en el Sur Global. Para la prensa, ofrece un espejo crítico y constructivo. Aquí, periodistas y editores podrán visualizar las tendencias utilizadas —como el uso de fuentes y la presencia de encuadres emocionales— y encontrarán insumos para elevar estándares de calidad y rigor científico. Por último, la sociedad civil podrá entender cómo sus demandas son interpretadas por los medios, dándole un mayor entendimiento de las formas de operar y lógicas editoriales para así refinar sus propias estrategias de comunicación e incidencia.
Por eso, las y los invitamos a estar atentos al lanzamiento del reporte, que saldrá a la luz pronto en climatetrackerlatam.org.
En un momento en que Chile enfrenta un nuevo ciclo político marcado por la presencia de voces que cuestionan la evidencia científica, estos resultados cobran una relevancia crítica. Mejorar el periodismo climático es, en última instancia, fortalecer nuestra capacidad colectiva para enfrentar la crisis que define nuestro tiempo.
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